Este jueves, en el municipio de Banderilla, familiares y amigos despidieron a Óscar.
Se trata de policía estatal que el pasado martes fue asesinado en el municipio de Córdoba, cuando se encontraba en funciones.
Con lágrimas en el rostro, lo recordaron como un gran padre y hermano, además de ser un hijo que siempre vio por su madre.
Pero también, como una persona que siempre deseó ser policía y servir a la patria.
Su familia salió de casa para acompañarlo a su última morada, el Panteón de Banderilla.
Mencionaron que están en paz y solo espera que se haga justicia y no se les deje en el desamparo, ya que dejó a dos hijos pequeños y a su esposa, pues él era cabeza de hogar.