En un intento de controlar una batalla que se desarrollaba en sus narices, un grupo de mexicanos gritó: "¡tranquilovsky, tranquilovsky!" a los aficionados que se empujaban y detenían a un joven que claramente quería seguir con los golpes.
La batalla se suscitó en las calles de Rusia debido a un desacuerdo entre equipos, que orilló a los compatriotas (que pusieron en práctica sus clases de ruso) a participar y generar calma. No pues sí, ya que le den el Nobel de la Paz.
El original varón que comenzó con los gritos de apoyo se llama Rogelio Flores y ha conseguido más de 500 mil reproducciones en tan sólo unas horas.