
Su devoción a la virgen de Guadalupe los motivó a caminar tres horas y media bajo una temperatura de 7.4 grados centígrados.
Más de 300 jóvenes provenientes de Tlacolulan y sus comunidades llegaron la noche del 11 de diciembre a la Basílica Menor de El Dique, en Xalapa a visitar y encomendarse a la guadalupana.
"Es un logro llegar desde Tlaco, es la devoción" dijo Cristián, uno de los jóvenes participantes.
A las seis y media salieron de ese municipio enclavado en la sierra, provenientes de Tengonapan, Duraznal, Tlacolulan el Viejo, Huichila, Talpachico, El Fresno y Almolonga, entre otras localidades.
"Es la fe para acompañar a la virgen esta noche. Vienen varios vehículos abanderado y atrás vienen los taxis a Tlacolulan. Le pedimos que nos mantenga unidos para afrontar lo que venga" dijo Luis Hernández, quién por tres años seguidos encabezó está peregrinación portando la antorcha con el fuego guadalupano.
"Estoy cumpliendo tres años con ella. La dejo este año ya", dijo durante una pausa y flaqueado por jóvenes que portaban la imagen guadalupana.
Atrás, siguiendo la multitud, en una hilera sobre la banqueta de la avenida Xalapa metros antes de salir de la ciudad y tomar la carretera que los regresó a sus lugares de origen, los jóvenes corrían, algunos en pareja tomados de la mano, otros platicando, unos más se detenían a comprar flores para su virgen, todos con la fe y mantenimiento esta tradición viva como el mismo fervor guadalupano.
