INICIO   |   ARCHIVO DE NOTAS   |   A TRAVÉS DEL LENTE   |   COLUMNISTAS   |   RESBALÓN   |   VIDEOS   |   CONTACTO
Otates, tradición con sabor a pan en honor a San Diego de Alcalá
Decenas de familias acuden con fervor a bendecir el pan, la principal ofrenda que caracteriza a esta fiesta

Otates, Veracruz / 2017-11-13 - 15:00

Acompañados con la danzonera de Alto Lucero de Gutiérrez Barrios, los habitantes de Otates, Veracruz, localidad del municipio de Actopan, celebraron a su santo patrono San Diego de Alcalá.

A las 10 de la mañana decenas de familias acudieron con el fervor que los caracteriza a bendecir el pan, la principal ofrenda que caracteriza a esta fiesta y que es regalado a todos los que visitan está localidad enclavada entre los primeros cerros que habitaron los españoles a su llegada a México.

"Celebramos la fiesta de San Diego de Alcalá, los 282 años de festejar el pan, el don de la provincia de Dios. Es una festividad que tiene sus antecedentes un tanto españoles, de ahí que la imagen de San Diego sea una identidad", dijo el párroco de Otates, Víctor Rodríguez Rodríguez.

Tradición de caridad

Cuando era fraile franciscano, Diego de Alcalá regalaba pan en la portería del convento de los frailes menores que llegaron hasta este lugar provenientes de España durante la evangelización.

"Es una zona envangelizada por los franciscanos. San Diego de Alcalá no era panadero, no hacía pan propiamente, si no que él daba pan a los necesitados", explicó el sacerdote.

De ahí nació la tradición de retomar esta acción de caridad un día después de la fecha de su muerte ocurrida el 12 de noviembre.

"Otates hace toneladas de pan, familias hacen bultos y bultos de pan".

Tradición de sabor

Desde principios de noviembre las familias de Otates se preparan. 

"Nos preparamos con muchos días de anticipación para preparar el pan, es la tradición más bonita que tenemos porque en ningún otro lado de la región por aquí lo bendicen y lo regalan", dijo la señora Antonia Martínez.

Además del pan, en las casas ofrecen tamales, mole, arroz y chocolate para los invitados que llegan de los lugares vecinos y de otros estados y hasta del extranjero.

De acuerdo a la tradición, el pan bendito no debe venderse, pero ante la demanda de los visitantes, los anfitriones ofrecen pan que no es llevado a bendecir para la venta de quien desee llevarse mayor cantidad.

"Normalmente no se vende, pero hacemos más para que lleven para sus casas y les lleven a sus familiares. A parte del bendito, llevan éste".

"Cuando llegan los invitados, se les regalan dos o tres piezas de cada uno. Se recibe a la gente, aquí llegan de Xalapa, de Querétaro, de todas las rancherías, Actopan, Coyolillo", dijo la señora Rosa Isela Callejas quién participa en esta tradición desde niña.

"Esto lo hacían mis abuelitos, desde niña me acuerdo, todos mis tíos...".

En su casa prepararon varios bultos de harina, aunque el precio del azúcar subió este producto no dejaron de preparar en gran cantidad el pan de huevo, las conchas y pan de sal.

La familia Barradas Ortiz preparó más de 30 kilos, sumando más de 400 piezas para sus visitantes. Además cocinan barbacoa y chiles rellenos, todo para consentir a quienes en esta fecha los visitan.

Es así que después de las celebraciones eucarísticas, las familias regresan a sus casas a poner la mesa y recibir a sus visitantes, quienes desde el medio día comienzan a degustar estos platillos, acompañándolos con algunas bebidas para después prepararse para la cabalgata y procesiones.


Nosotros | Contacto | 2019 © Sin Muros Noticias